31 de mayo
Buenos días, empezamos la oración... En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, Amén Madre mía, ¡Qué feliz estoy! Quiero hoy contigo compartir la alegría que tan intensamente vivo. Deseo también pedirte que ayudes a participar a otros de la alegría que me llena, pues estoy firmemente convencido que la alegría, así como el amor, son realidades que se contagian y nos hacen a todos más felices. Amén Nos despedimos: Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros Señora de los Ángeles, ruega por nosotros. Beato Cristóbal, ruega por nosotros. En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, Amén.