31 de mayo
Buenos días, empezamos la oración...
En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, Amén
Madre mía,
¡Qué feliz estoy!
Quiero hoy contigo compartir la alegría
que tan intensamente vivo.
Deseo también pedirte que ayudes
a participar a otros
de la alegría que me llena,
pues estoy firmemente convencido que la alegría,
así como el amor, son realidades que se contagian
y nos hacen a todos más felices. Amén


